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jueves, 3 de mayo de 2012

Dinámica de grupos y seguridad vial

Esto es una pequeña reflexión sobre la psicología de los grupos en relación con la seguridad vial. Una reflexión sobre cómo la dinámica del grupo puede llevar al accidente. Atento amigo conductor, ya que la información de este artículo puede ayudarte a evitar un accidente.

En todo grupo humano existen “las normas”. Es algo intrínseco al grupo humano. Las normas pueden ser formales o informales, no es necesario que estén escritas. Una norma formal es una ley por ejemplo. Una que está escrita y regula formalmente el comportamiento de la gente. Una norma informal es una norma que aparece de forma espontánea sin que nadie la ponga por escrito. Un ejemplo es lo que hacíamos cuando éramos estudiantes. Los primeros días los asientos eran ocupados por los que asistían a la clase y durante el resto del año una cosa que suele ocurrir es que los sitios se respeten, y uno suele sentarse siempre en el mismo sitio. Si te sientas en el sitio de otro igual te mira mal. Así nos guiamos por normas, unas implícitas y otras formales. Pero, ¿qué pasa si unas contradicen a las otras? Es decir, ¿qué pasa si una norma informal en uso contradice una formal? A veces se produce un conflicto por esto mismo. Alguien sigue una norma informal y otro otra formal, y ambas dos pueden no ser compatibles.

En ocasiones, esto mismo puede suponer un riesgo incluso. Por ejemplo si hablamos de seguridad vial, si un usuario de la vía utiliza una norma y otro usuario otra distinta, puede acabar pasando que colisionen sus vehículos. De hecho esto se puede ver perfectamente en las rotondas. De manera informal se ha establecido una forma de circular por las mismas que no se corresponde con la normativa, de tal modo que acabamos teniendo un grupo de conductores que sigue una norma implícita y otro grupo que conoce la norma de circulación formal y la utiliza. Y es que no se puede invadir el carril exterior de una rotonda si uno circula por el interior y pretende abandonarla, cosa que mucha gente hace… No es sorprendente que nos encontremos con noticias como esta.

En la misma se dice que el 80 % de los accidentes en casco urbano que se producían en Granada en aquel momento se daban en las rotondas porque la gente no sabía usarlas. Cuando el factor humano es clave para prevenir un accidente hay que ver cuál es la mejor forma de intervención. En este caso, habrá mucha gente que no tiene clara la normativa, así que nada como un vídeo para explicarlo…al menos en España así se hacen las rotondas…

 

Superdotados y socialmente adaptados
Experimento: equilibrios imposibles

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Conformidad social

Aquí tenemos un interesante vídeo con un experimento clásico de conformidad social. Por si alguien no lo conoce y el vídeo ofreciera confusión, explicación: lo que ocurre es que a pesar de que la respuesta correcta es la “2”, de forma muy clara además (de tal forma que el sujeto por sí solo no cometería ningún error), como todo el mundo dice que es la 3 (incorrecta), el sujeto acaba diciendo la que los demás han señalado debido a la presión del grupo. Si en algo tan claro como la longitud de una línea podemos llegar a desconfiar de lo que creemos correcto debido al grupo, qué no decir de otras cuestiones donde la certeza no es tan clara, como es el caso de muchos interrogantes morales…



La jungla de cristal: lo que John McClane no nos contó
”The Hygiene Hipotesis”: Suciedad y Alergias

jueves, 20 de octubre de 2011

El atractivo sexual del orgullo masculino

¿Sabes eso de que hay que sonreír en las fotos para salir bien guapo? Pues igual no es tan buena idea. O eso te dirán en la Universidad de la Columbia Británica, por lo menos si eres un hombre.

Y es que en un trabajo recientemente publicado, los autores concluyen que mostrarse sonriente en una foto te hace parecer menos atractivo si eres un varón, cosa que no ocurre por lo visto con las mujeres.

Los investigadores intentaron estudiar las primeras impresiones en cuanto al atractivo se refiere, usando fotografías con personas que mostraban diferentes emociones. Las dos más destacadas en función de los resultados: orgullo y alegría.

Para los chicos es mucho mejor mostrarse con una expresión orgullosa que salir con una sonrisa de oreja a oreja. Parecerás así más atractivo para ellas.

El trabajo por lo que tengo entendido no ha sido publicado todavía más que en prensa, pero el artículo se puede consultar online al completo en la página de la universidad, así que todo lector interesado podrá echarle un vistazo con tranquilidad.

Lo que hicieron los investigadores fue presentar fotografías de hombres a mujeres y de mujeres a hombres, mostrando diferentes expresiones emocionales. Los hombres sonrientes eran considerados menos atractivos que los que parecían sentirse orgullosos. No ocurría lo mismo con las mujeres, las cuales aparecían como más atractivas a los ojos de ellos cuando aparecían sonrientes.

Los autores proponen que el gusto de las mujeres por los hombres con alto estatus es lo que hace que se perciba al hombre sonriente como de menor atractivo, ya que la sonrisa es considerada en muchos casos un gesto de sumisión. Un alto estatus suele relacionarse con el orgullo. Esto encaja bastante bien con una larga lista de evidencias provenientes de la psicología evolucionista.

Se me ocurren varias preguntas, como…¿solamente funciona con las fotografías, o a las mujeres les causan atracción los hombres con expresión orgullosa también en el bar?

¿Sería recomendable cambiar nuestra foto de Facebook para parecer un poco más orgullosos? Suena un poco a broma...

Entrada ya publicada en Psicoteca y DivulgaUNED

Fuente:
http://www.publicaffairs.ubc.ca/wp-content/uploads/2011/05/Happy-Guys...in-pres-Emotion.pdf

Para tener buena apariencia un poco de maquillaje
Curiosa ilusión óptica con caras

lunes, 25 de abril de 2011

¿Es mejor poner foto en el curriculum o no?

Entrada ya publicada en Psicoteca.

Esa misma pregunta se la hicieron dos investigadores de Israel al hacer un estudio en Noviembre de 2010. Esa pregunta y si las personas son discriminadas por su atractivo físico. Los resultados son sin duda interesantes.

En los cursos de búsqueda de empleo en España suelen recomendarnos que todos pongamos foto para tener así más posibilidades de ser invitados a una entrevista. Se nos dice que así es más probable que nos llamen, y además después de ser entrevistados sabrán quiénes somos con un rápido vistazo al CV. Pero, ¿es esto cierto? ¿Tenemos realmente más posibilidades? Y, ¿no será nuestra imagen una fuente de discriminación ya desde el comienzo?

Veamos lo que ocurrió en un estudio que se hizo en procesos de selección reales en Israel. Para estudiar si es mejor enviar foto o no, o si se produce discriminación, los autores enviaron más de 5000 curricula por pares (con o sin foto) a ofertas de empleo de verdad. Luego se registraron las respuestas de las empresas solicitando una entrevista con los candidatos como forma de valorar el éxito de los curricula.

¿Los resultados? Sí que se produce discriminación, los hombres más atractivos tenían más posibilidades de ser llamados a la entrevista. En el caso de las mujeres ocurría lo contrario, si eran atractivas tenían menos posibilidades de seguir con el proceso de selección.

¿Foto o no foto? Aquí de nuevo se encontraron diferencias en función del sexo de los candidatos. Los curricula sin foto tenían mayor probabilidad de éxito en el caso de las mujeres, mayor que los que tenían una foto ya fuera de mujer atractiva o no. En el caso de los hombres, no llevar foto significaba justamente lo contrario, que las posibilidades para el empleo bajaban considerablemente en relación con los que llevaban foto, ya fueran atractivos o no.

Los investigadores se preguntaron a qué podía deberse esta diferencia. Parece ser que encontraron una posible respuesta en el hecho de que la mayoría de las empleadoras eran mujeres de edad entre 23 y 34 años. Se piensa que las mujeres de tales características podrían tener una respuesta negativa ante potenciales competidoras atractivas y ése puede ser el motivo de tal discriminación.

Una cosa a tener en cuenta también es que en este estudio se analiza la primera etapa del proceso de selección. Sin embargo, por lo que yo sé, las mujeres atractivas cobran más de media que las que no lo son y lo mismo pasa con los hombres. Curiosamente la literatura dice que las mujeres atractivas tardan más en alcanzar sus metas profesionales que los hombres atractivos.

De hecho según Irene Frieze y sus colaboradores, los hombres atractivos comienzan ganando más que sus pares menos agraciados y esta diferencia se mantiene a lo largo del tiempo. En las mujeres el atractivo no tiene ningún efecto sobre sus salarios al comienzo de su vida laboral, pero sí lo hace cuando ya llevan un tiempo en su puesto y se mantiene también.

Habría que ver si los resultados obtenidos en Israel son válidos en otros lugares. De ser así, la recomendación de poner foto en el curriculum independientemente del sexo sería un mito más que una recomendación realista.

Bibliografía:
El estudio Israelí lo podemos encontrar online aquí.

Frieze, I. H., Olson, J. E. y Russell, J. (1991). “Atractiveness and income for men and women in management”. Journal of Applied Social Psychology, 21, 1037-1039.

Ofrecerle queso a alguien con migrañas es como ofrecerle gambas al ajillo a un vampiro
OVNI en la ciudad de Nueva York

lunes, 27 de septiembre de 2010

El secreto de John Travolta

Entrada ya publicada en psicoteca.

Un secreto a voces. Sí amigos, estoy hablando del nuevo estudio que se acaba de publicar en Biology Letters. Y es que este estudio se ha hecho popular, han hablado del mismo en cantidad de medios incluyendo entre otros la prensa digital. El artículo lo podemos encontrar aquí, aunque es de pago, así que si no estáis suscritos a la revista olvidaros de leerlo. Eso sí, podéis leer el resumen.

Se pueden encontrar también en la red diferentes sitios en los que se comenta la noticia, por poner un ejemplo tenemos ELPAIS.com.

Pero Héctor, ¿de qué va el estudio? ¿Qué es lo que han encontrado? Porque no haces más que decirnos que acaba de publicarse un estudio del cual se han hecho eco los medios, pero no nos explicas de qué va…

Yo no he podido leer el original, pero leyendo el resumen y lo que se dice en los medios parece ser que vamos tener que aprender a bailar todos como John Travolta en "Fiebre de Sábado Noche". Por lo visto, esa forma de bailar, la que usa John Travolta en la película, es la que más gusta a las mujeres. Y es que un grupo de psicólogos de la Universidad de Northumbria en Reino Unido, con el Dr. Nick Neave a la cabeza (que no Riviera), se han puesto a estudiar cual es la forma de bailar de los hombres que más atrae a las mujeres. Para ello han puesto a bailar a un grupo de 19 participantes masculinos con un poco de música y a partir de sus movimientos se ha creado por lo visto una figura neutra que baila. Una especie de avatar en 3 dimensiones. Esto se ha hecho así para evitar que la apariencia física de los participantes masculinos distorsionara la precisión de las mujeres al valorar el baile. Las mujeres (39 mujeres) tenían que decir cuál de los bailes que el muñeco hacía les gustaba más. Pues bien, estas valoraciones llevan a concluir que un buen baile es más o menos así…



Sí, a mí se me quedó la misma cara. Y es que parece ser que hay una serie de movimientos que diferencian a un buen bailarín de uno malo. Son la variedad y amplitud de los movimientos del cuello y tronco, y la velocidad con la que se mueve la rodilla derecha.

“Linear regression subsequently revealed that three movement measures were key predictors of dance quality; these were variability and amplitude of movements of the neck and trunk, and speed of movements of the right knee.”

El tipo de baile que menos gusta lo podéis encontrar también en la noticia que he enlazado del país. Los investigadores han debido de decir además, que John Travolta en la película “Fiebre de Sábado Noche” es el modelo ideal, ya que practica el baile más deseado por las féminas. Podemos verle en acción en este pequeño fragmento de la película.



Y las lectoras del blog, ¿qué piensan de todo esto? Espero vuestras sabias opiniones…

Creencias religiosas en España
Efecto Antabus: por qué no debemos beber si estamos tomando medicamentos

viernes, 25 de junio de 2010

¿Es más amable la gente con los guapos?

Ya publicado en psicoteca.

¿Se porta la gente mejor con quienes son guapos? Hace tiempo hablamos por aquí sobre la importancia de la belleza y del buen aspecto a la hora de conseguir buena predisposición por parte de terceros para ayudarnos.

Debiera ser de otra forma o no lo cierto es que todo parece indicar que alguien guapo o guapa puede conseguir más de nosotros que alguien feo. Aquí hay un artículo interesante del País. Os dejo también con un par de videos del programa "El Intermedio" que dan bastante que pensar.





La araña que inventó la rueda
Todos tienen lo que merecen: “La hipótesis del mundo justo”

jueves, 9 de julio de 2009

Todos tienen lo que merecen: "La hipótesis del mundo justo"

Gilgamesh escribe esta joya en psicoteca y con su permiso la publicamos aquí también.

A los psicólogos nunca dejará de impresionarnos la capacidad humana para autoengañarse, una actividad que todos realizamos más frecuentemente de lo que parece. Lo interesante es que este acto de autoengaño suele tener, comúnmente, la función y resultado de hacernos más felices, porque cierra nuestros ojos ante las cosas más feas de este mundo. Es por eso que este mecanismo defensivo, protector de nuestra autoestima y felicidad, es adaptativo y puede haber sido seleccionado en el curso de la evolución hasta llegar a nuestros días.
De todas las formas de autoengaño que practicamos con mayor o menor frecuencia, las hay particularmente interesantes. Una de ellas es la creencia denodada y contra toda evidencia en una especie de "justicia universal" que los psicólogos llaman "creencia en el mundo justo" (Lerner, 1980). Esta creencia es tan generalizada que se ha trasladado al lenguaje coloquial en forma de numerosas expresiones y frases hechas, como "el tiempo pone a cada uno en su sitio", "quien siembra vientos recoge tempestades", y otras que podréis identificar por vuestra cuenta sin mucho esfuerzo. En este post voy a hablaros de algunos curiosos estudios que demuestran esta generalizada –e infundada- creencia en una forma de justicia universal.

Situaciones de azar vs. situaciones de habilidad
Pocos han elaborado esta distinción tan claramente como Langer (1975) en su recomendable artículo sobre la ilusión de control. Las situaciones a las que nos enfrentamos (o que simplemente presenciamos) en nuestra vida pueden clasificarse en función de si permiten o no la posibilidad de ser influenciadas o controladas por los individuos. Hay situaciones dominadas por el azar, y otras en las que la habilidad de los actores tiene algún papel. Valgan un par de ejemplos sencillos: La capacidad atlética de un corredor es fundamental en el resultado de una prueba de 100 metros lisos (situación de habilidad), y por lo tanto dicho corredor tiene algún control sobre el resultado. Por otro lado, las habilidades de un jugador de póker no pueden afectar en absoluto a las cartas que le hayan tocado al repartir la baraja (situación de azar), y concluiremos que el jugador no tiene control alguno sobre este resultado: si le han tocado malas cartas, no dependerá de sus habilidades, empeño, voluntad, etc.
Evidentemente, nuestra vida está plagada de situaciones en las que no existe el control del resultado por parte del individuo: los juegos de azar como la lotería, los accidentes, algunas enfermedades, los encuentros casuales... No obstante, los seres humanos nos resistimos a aceptar que el azar pueda dominar una parte importante de nuestras vidas. Esta realidad representaría un ataque en toda regla a nuestra autoestima, pues nos obligaría a vernos como lo que somos a menudo: muñecos moviéndose de un lado a otro a merced de un mar de olas aleatorias que golpean desde mil direcciones. Nos gusta más la imagen de un universo ordenado donde todo tiene una explicación lógica y sencilla, pensar lo contrario nos hace sufrir.
En consecuencia, y para evitar ese sufrimiento, interviene el autoengaño, y tendemos a tratar las situaciones de azar como si fueran situaciones de habilidad (es decir, tratamos las situaciones incontrolables como si pudiéramos controlarlas). Un jugador de lotería se siente más confiado en que va a obtener el premio si le permiten escoger el número con el que va a jugar (Langer, 1975); un jugador en un casino pondrá mucho cuidado y concentración al arrojar los dados sobre la mesa para conseguir el número que desea (Henslin, 1967), o bien acarreará amuletos para "atraer la buena suerte"; los familiares de un fallecido en un accidente buscarán una explicación más allá de la pura casualidad o el azar (Kushner, 1981)... En este proceso de autoengaño intervienen múltiples factores que pueden estudiarse desde muchos puntos de vista.

El mundo justo
La misma motivación (es decir, la protección de nuestra autoestima ante un mundo repleto de situaciones dominadas por el azar, ante las que estamos desprotegidos) subyace a la creencia generalizada en que las acciones y sus resultados comparten la misma valencia afectiva. Ésta es la "hipótesis del mundo justo": los actos buenos tienen consecuencias positivas, mientras que los actos malos tienen consecuencias negativas; las cosas buenas les suceden a las buenas personas, pero las cosas malas les suceden a las personas malvadas (Langer, 1975; en realidad, Piaget ya observó este tipo de razonamiento con anterioridad, pero lo vinculó a los estadios de desarrollo previos a la edad adulta, algo que como veremos no es cierto). Esta creencia en la justicia universal elimina el papel del azar, incluso en situaciones donde el azar es claramente el único o principal determinante, y por esto nos hace sentir más cómodos en el mundo. Vamos ahora a ver algunos ejemplos donde la creencia en el mundo justo se investiga empíricamente.
En uno de sus experimentos, Lerner (1965) pidió a sus participantes que evaluasen las aptitudes de dos trabajadores, uno de los cuales había obtenido una bonificación por casualidad. Sistemáticamente, los participantes juzgaron más competente a este trabajador que fue recompensado, incluso aunque supieran que esto ocurrió de manera fortuita, accidental. Es como si quisieran "poner las cosas en su sitio": si recibió la recompensa, tuvo que merecerla, porque si no el mundo sería un lugar injusto.
En la misma línea, Lerner y Simmons (1966) complementaron el anterior experimento con un estudio en el que los participantes observaron como otro participante (realmente, un actor conchabado con el experimentador) recibía descargas eléctricas como castigo a errores menores en un experimento en el que creían estar tomando parte. En aquellas situaciones en las que los participantes no podían hacer nada para evitar que esta persona fuera castigada, se observó cómo los sujetos tendían a devaluar o negar el sufrimiento de la víctima. De nuevo, parecían mostrar preferencia por la hipótesis del mundo justo: "si no puedo actuar para detener tu castigo, entonces es mejor creer que te lo mereces, o que no es tan doloroso, y así no me siento mal por ello".

Tienes lo que te mereces
Profundizando más en el estudio de la creencia en el mundo justo, Callan, Ellard y Nicol (2006) llevaron a cabo una serie de experimentos en los que manipularon una variable que resultó ser clave: la valencia afectiva (bueno vs. malo) de los actos que unos individuos llevaron a cabo antes de pasar por una situación de azar (no controlable). Los participantes en los experimentos de Callan y colaboradores leyeron dos historias diferentes, en una de ellas el protagonista obtenía un evento positivo por azar (ganar la lotería), y en la otra pasaba por una situación negativa también por azar (ser víctima de un accidente de automóvil). Además de esto, se ofreció información distinta acerca de los protagonistas de estas historias: a la mitad de los participantes se les dijo que el protagonista ganador de la lotería había tenido un buen comportamiento previamente al sorteo, a la otra mitad se les dio la información opuesta; del mismo modo, la mitad de los participantes fue informada de que el protagonista de la historia del accidente de carretera había engañado a su pareja recientemente ("mala persona"), mientras que la otra mitad de los participantes solamente supo que el protagonista estaba planeando unas vacaciones familiares ("buena persona"). Los resultados mostraron cómo, en ambas historias, los sujetos juzgaron que estos eventos objetivamente incontrolables (ganar la lotería, ser víctima de un accidente) fueron resultado de las acciones previas de los protagonistas (tener buen comportamiento, cometer adulterio) sólo cuando la valencia de estas acciones coincidía con la de los eventos. Es decir, tanto el triunfo en el sorteo como el accidente se reconocieron como eventos fruto del azar e incontrolables cuando éstos no "encajaban" (suponiendo que el mundo es justo) con los actos previos del protagonista: si una persona mala y mezquina gana un sorteo es porque ha tenido suerte; si una buena persona es atropellada mortalmente no ha sido culpa suya. Sin embargo, cuando los actos coincidían con los eventos experimentados por los protagonistas, la creencia en el mundo justo salía a relucir: si el protagonista de una de las historias ganó el sorteo, se debe a que es una buena persona; si el otro protagonista fue atropellado, fue por haber cometido adulterio. En otras palabras: según los sujetos del estudio, ambos protagonistas merecían lo que les pasó (sea positivo o negativo), y no sólo eso, sino que estos eventos fueron entendidos como el fruto lógico de sus actos (porque en el mundo justo, los actos buenos producen recompensas, mientras que los actos malvados derivan en castigos).
Por último, voy a comentar otro estudio que añade un factor de lo más interesante: el atractivo físico del protagonista. Callan, Powell y Ellard (2007) pusieron sobre la mesa la creencia de que "los guapos son buenos" que tanto han contribuido a perpetuar los cuentos infantiles y, con escasas excepciones, las películas de Disney y Hollywood (¿no es frecuente que los heroicos protagonistas de estos cuentos y películas sean retratados a la vez como hermosos y bondadosos, y para completar el cuadro acaben triunfando en sus gestas?). Cuando nos presentan a una persona físicamente atractiva, le atribuimos cualidades positivas, también en el plano moral ("son buenas personas"). Imagine el lector que asiste a la representación de una tragedia, la muerte de una mujer, como hicieron los participantes (mayoritariamente mujeres) del estudio de Callan y colaboradores (2007). La trampa vino a continuación: la mitad de los participantes observaron la muerte de una mujer hermosa, mientras que los demás asistieron a la muerte de una mujer no tan atractiva. Como podemos imaginar a estas alturas, los primeros juzgaron la tragedia como indudablemente más injusta y dolorosa que los otros. Curiosamente, el mecanismo funciona en dos direcciones, puesto que en un segundo experimento se invirtió el orden de los acontecimientos. Los sujetos leyeron un relato en el que una mujer resultaba herida en un incendio accidental en una casa (es decir, que fue víctima de una injusticia). A continuación, debían escoger en un banco de imágenes la cara de la protagonista tal como la habían imaginado al leer la historia. Aquellos participantes a los que se les hizo creer que el sufrimiento de la mujer había sido grande escogieron caras significativamente menos atractivas que aquellos a los que se les dijo que las secuelas del incendio habían sido mínimas. De nuevo, la "injusticia" no cabe en la cabeza de los participantes: si la mujer fue herida salvajemente, no podía ser bonita, esto sería "injusto".

En cualquier caso, todo el proceso de autoengaño cumple su objetivo al presentarnos un mundo justo en el que las personas no son recompensadas o castigadas por azar, sino porque lo merecen (y sorprendentemente la belleza física cuenta como "bondad" en este razonamiento). Infundadamente, "rellenamos" los espacios huecos que preceden a todo aquello que sucede por azar o por razones desconocidas, mediante la atribución de estos eventos a causas que nos parecen lógicas y justas. Así ponemos orden en el mundo, aunque lo hagamos de espaldas a la realidad. En mi opinión, ser irracionales nos protege de un vacío insoportable de mirar, y por eso la evolución nos hizo así. Irracionales.

Referencias:
  • Callan, M. J., Ellard, J. H., y Nicol, J. E. (2006). The belief in a just world and immanent justice reasoning in adults. Personality and Social Psychology Bulletin, 32, 1646-1658. DOI: 10.1177/0146167206292236
  • Callan, M. J., Powell, N. G., y Ellard, J. H. (2007). The Consequences of Victim Physical Attractiveness on Reactions to Injustice: The Role of Observers’ Belief in a Just World. Social Justice Research, 20, 433-456. DOI: 10.1007/s11211-007-0053-9
  • Henslin, J. M. (1967). Craps and magic. American Journal of Sociology, 73, 316-330.
  • Kushner, H. S. (1981). When bad things happen to good people. New York: Abon Books.
  • Langer, E. J. (1975). The illusion of control. Journal of Personality and Social Psychology, 32, 311-328.
  • Lerner, M. J. (1965). Evaluation of performance as a function of performer's reward and attractiveness. Journal of Personality and Social Psychology, 1, 355-360.
  • Lerner, M. J. (1980). The belief in a just world: A fundamental delusion. New York: Plenum.
  • Lerner, M. J., y Simmons, C. H. (1966). Oberver's reaction to the "innocent victim": Compassion or rejection? Journal of Personality and Social Psychology, 4, 203-210.

¿Quieres partirte de risa? Humor científico
¿Quieres partirte de risa? Humor científico 2

lunes, 25 de agosto de 2008

Sólo ayudo a las chicas guapas

Artículo similar al publicado en Psicoteca.

Echando un vistazo por internet he entrado en “El clan del oso blanco”, una página en la que suelen comentarse diferentes noticias o curiosidades relacionadas con el comportamiento humano. Hoy me he encontrado con este artículo, y he pensado que era hora de hablar sobre lo guapos que somos y lo mucho que nos quieren los demás por eso.
Sí, lo sé. Los que no hayan pinchado en el enlace anterior no sabrán de qué diablos estoy hablando, así que mejor leernos lo que en el texto pone para ver por donde van los tiros. Por si hay algún vago (como yo) entre los lectores, os lo resumiré de forma rápida de todos modos.


Fuente de la ilustración: Blog Pater Dixit

Lo que viene a decir el post es que la gente “guapa” gana sueldos más altos que la gente fea. Que los demás están más dispuestos a ayudar a “l@s guap@s”…en resúmen, que ser guap@ tiene sus ventajas, y no solamente para ligar. Y no únicamente ser más o menos guap@, sino también cómo lo potenciamos con nuestra forma de cuidar nuestra imagen. Podemos encontrar aquí otro artículo que viene a decirnos algo parecido.
Pero, ¿es esto cierto? Sí, parece ser que ser guap@ tiene ciertas ventajas.
Y es que parece ser que estamos más dispuestos a conceder nuestro beneplácito a alguien atractiv@ . Existe una tendencia de las personas, que puede ir contra los ideales de muchos, pero que es real para la mayoría de nosotros y que nos lleva sin embargo a tratar mejor a quien consideramos “una persona atractiva”.
Un ejemplo lo podemos ver ilustrado en este vídeo. Es un cacho del programa de la sexta “El intermedio”. En este programa han venido haciendo diferentes pruebas relacionadas con el tema que tenemos entre manos. No deja de ser curioso ver este tipo de pruebas grabadas y emitidas en la tv.
En el vídeo que os enlazo se puede ver la reacción de la gente dependiendo de cómo es la chica que hace la campaña.
Esta no es la única vez que en este programa hacen algo parecido. En otras ocasiones han emitido vídeos en los que la misma chica pedía ayuda al perder el control mientras patinaba, y lo hacía de dos formas diferentes: “como guapa y como fea”. Y las reacciones de la gente eran similares.
En otra ocasión emitieron también otro vídeo en el que la misma chica se dedicaba a vender pañuelos de papel en un semáforo con un resultado parecido.
Y los estudios académicos hechos al respecto lo dejan bastante claro. Puede que no cada cosa que se comenta sobre este tema sea cierta, pero lo que parece claro es que no somos indiferentes a lo guapa que es la persona con la que tratamos y eso nos puede llevar a juzgar a esa persona de forma diferente y a comportarnos de forma diferente con ella que si fuera fea, y todo esto sin ser demasiado conscientes de que lo hacemos así en gran número de ocasiones. Algo que a mi me da bastante para pensar, ¿a vosotros?

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domingo, 15 de junio de 2008

Ciencia VS cine: comunicación no verbal y detección de mentiras

En muchas ocasiones hemos podido leer que mediante la comunicación no verbal podemos aprender a discriminar si alguien miente o no. Incluso hemos podido encontrarnos algún manual de autoayuda, en cuya tapa hemos podido leer que en el libro se nos enseñará tal habilidad. Uno de los aspectos que más ha sido comentado es el de los movimientos oculares en relación a la veracidad de nuestro testimonio. Los partidarios de la PNL por ejemplo, mantienen que mediante aspectos del lenguaje no verbal como el movimiento de los ojos, podemos descubrir si alguien miente o no.
En la película “El negociador”, cuyo protagonista es el conocido actor Samuel L. Jackson, hay un cacho en el que el policía interroga a uno de los “malos” usando estas claves para saber si realmente dice la verdad o si por el contrario está mintiendo.


Fuente de la imagen aquí: carátula de la película "El Negociador"

Podemos ver este trozo de la película aquí.



Como podemos apreciar, hasta en el cine se consiguen detectar mentiras a través del lenguaje corporal. Pero, ¿ocurre esto también en el mundo real?
La respuesta es un NO rotundo. Al menos a día de hoy intentar descubrir mentiras mediante los gestos que otros hacen, es casi como intentar descubrirlo mediante el azar. Hay un artículo muy interesante en Infocop que podemos leer sobre el tema aquí. Es un artículo que está muy bien, y con abundantes referencias. El mismo artículo podemos encontrarlo publicado también en papeles del psicólogo. Y si nos os lo queréis leer entero, podéis encontrar las ideas principales en este otro artículo del mismo autor (Jaume Masip), publicado en Infocop.
Una vez más el cine y la ciencia no están de acuerdo. Y es que las películas son sólo eso, películas. Y siempre es divertido buscar puntos de desencuentro entre el mundo real y el de ficción.
El problema puede estar en que hay mucha gente que se cree que en el mundo real se pueden detectar mentiras mediante los gestos ajenos.
Que estos temas aparezcan en las películas está muy bien, que haya gente que actúe en el mundo real como si estas cosas fueran ciertas ya no está tan bien.

El artículo ha sido editado para añadir un par de enlaces.


Una reacción química impresionante
¿Es posible que un asteroide destruya la tierra?

viernes, 23 de noviembre de 2007

La masa

“Era verano, y estábamos todos disfrutando de unas buenas vacaciones en un campamento en el norte de España. Uno de esos donde los adolescentes pasan el verano. Sí, uno de esos donde se organizan actividades y uno se lo pasa pirata.
El edificio donde residimos durante aquellos 15 días era un viejo caserón. Se parecía bastante a los que salen en las películas de terror. Dada esta circunstancia, a los monitores se les ocurrió organizar un pasaje del terror. Una buena idea, ¿no?
Se organizó un grupo, escogiendo unos chicos al azar, y esos serían los actores del caserón encantado. A los demás nos tocaba la difícil y agotadora tarea de disfrutarlo.
Una vez pasadas unas semanas, ya con todo preparado, llegó la noche de la gran velada. Nos organizaron en grupos pequeños y comenzó la vuelta por todo el caserón.
El caso, es que nada más empezar la atracción, te hacían esperar unos 5 minutos en la más absoluta oscuridad en un cuarto hecho de piedra que era un poco tétrico.
A uno, mientras estábamos allí a oscuras, no se le ocurrió otra cosa que gritar con todas sus fuerzas tras pasar medio minuto. Gritar como si estuviera muy asustado. ¿Os imagináis? Empezaron todos a gritar (sobre todo se oían voces de chicas), y de los cinco minutos que estuvimos allí se pasaron unos 3 minutos gritando :)
El caso es que lo que fue un grito para asustar a la gente de nuestro alrededor, resultó ser un grito que duró 3 minutos…”

Y ¿a qué viene este cuento? Pues viene muy bien para hablar sobre las masas. ¿Qué son las masas? Son agrupaciones de personas con gran número de individuos. Y es que las personas en masa nos comportamos de forma ligeramente diferente. ¿Cómo de diferente? Cuando formamos parte de un “gran grupo” las cosas cambian ligeramente para muchos. Y es que el comportamiento de una masa es en cierta medida arriesgado. La masa pierde el miedo a las consecuencias negativas de sus acciones en gran parte, lo cual es algo muy peligroso. Los individuos están dentro de un “gran grupo”, así que en cierto sentido se encuentran en el anonimato. A esto le añadimos una cierta impulsividad que aparece favorecida en los integrantes de una masa y tenemos una mezcla explosiva. También se da un cierto contagio emocional en los integrantes de la muchedumbre. Por eso es importante no asustar a una masa. No sé donde fue, pero a alguien se le ocurrió gastar una broma pesada gritando en alto la palabra “bomba” en un lugar lleno de gente. La gente empezó a asustarse y hubo quien murió por la broma. ¿Os imagináis lo que tiene que ser eso? Todo el mundo corriendo para salvar su vida…¿O pensáis que alguien se va a acercar a ver si la amenaza es cierta?
En las masas, suelen verse también comportamientos de imitación. El comportamiento de los demás en la masa es imitado, y es además una fuente de información importante.
Aquí podemos ver un video interesante sobre el tema.

Y por cierto, acordándome de este post que escribió Fernando, sobre un tema también de psicología social, he encontrado este video sobre una experiencia en la calle que puede ser interesante para ilustrar lo dicho por él. Este es el vídeo. Afortunadamente no tardan mucho en ayudar a la chica. Aunque también podemos ver quienes pasan de largo…

Bueno, esto es todo para este post. Lo dicho aquí lo podréis observar en alguna ocasión seguramente en el futuro. Al contrario que en otros post, en este por razones evidentes NO PROBÉIS, sólo OBSERVAR cuando ocurra de forma espontánea.

Saludos


¿Aprendemos de los demás?
¿Cómo nos afectan las consecuencias de nuestros actos?