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martes, 25 de enero de 2011

Aracnofobia

Con permiso de la serpiente, uno de los animales más temidos es probablemente la araña. La mitología mundial está plagada de referencias a ellas y otros arácnidos. Pero a pesar de ello, la aracnofobia es la menos entendida de todas las fobias a animales.Ella-Laraña

Al ser animales venenosos y de picadura dolorosa, este miedo cerval a ellas podría explicarse como una adaptación evolutiva para evitarlas instintivamente. Sin embargo, las abejas y avispas también pican y tienen veneno y de lejos despiertan tanta animadversión como las arañas. Por otra parte, y salvo complicaciones debidas a alergias, la práctica totalidad de las especies de arañas que viven en latitudes templadas son relativamente inofensivas para los seres humanos.

Otra razón podría ser más psicológica: su aparición sin previo aviso en lugares relativamente cercanos (¿quién no se ha asustado alguna vez al ver una araña en una esquina del techo o al haberse dado de cara con una telaraña sin darse cuenta?) unida a la grotesca forma de su cuerpo (cuatro largos pares de patas que salen de un cuerpo desproporcionado en el que el abdomen es varias veces más voluminoso que el cefalotórax en las arañas tejedoras o las arañas peludas representadas por las tarántulas y otros migalomorfos) y la impredecibilidad de sus movimientos crean miedo e inquietud. Del mismo modo que Jorōgumo y Tsuchigumo en la mitología japonesa, la araña gigante monstruosa (y normalmente hambrienta de carne humana) es un ser recurrente en la literatura (por ejemplo, Aragog, en Harry Potter y la cámara secreta, y Ella-Laraña, en Las dos torres) y en el cine.

La forma del miedo
La forma del miedo. Izquierda: Nephila clavata, una araña tejedora que fotografié en Kioto. Derecha: La tarántula rosa salmón brasileña (Lasiodora parahybana) lo tiene todo para desatar el pánico: es grande, gorda y peluda. Fotografía de Bradsview.

La araña gigante viene a ser como una manifestación deformada del temor que se tiene a estos arácnidos por ser animales venenosos y relativamente cercanos al ser humano. La presencia de arañas en la mitología y en la cultura hace que la aracnofobia sea fundamentalmente una conducta aprendida. De hecho, los aracnofóbicos atribuyen su fobia a la información que obtienen y tienen pensamientos distorsionados sobre las arañas, considerándolas agresivas y beligerantes, como si sólo fueran a dirigirse contra ellos aunque existan otras personas acompañándoles.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Würzburg (Alemania) ha estudiado cuál de estas dos posibles razones, la evolutiva (veneno) y la psicológica (miedo y repulsión) pesa más en la aracnofobia. Para ello, presentaron a 76 estudiantes fotografías de artrópodos (arañas, escarabajos, abejas/avispas y mariposas/polillas) que tenían que evaluar según el temor, repulsión o peligrosidad que les evocaba. El resultado es que las arañas obtuvieron la máxima puntuación en todas las categorías, siendo la sensación de asco y miedo predominantes sobre la de peligro; lo que les llevó a afirmar que el temor a las arañas no puede explicarse únicamente por su potencial peligrosidad, dejando para el futuro un estudio sobre la percepción que se tiene de las arañas en diferentes culturas y los rasgos y comportamientos arácnidos que provocan la sensación de miedo y repulsión. Personalmente, echo en falta en el estudio que se mostraran imágenes de ciempiés (escolopendras, sobre todo), otro de los artrópodos terrestres que comparten con las arañas una picadura dolorosa y venenosa, una forma inquietante y la aparición por sorpresa en lugares relativamente cercanos.


Resultados del estudio
Resultados del estudio. Valoración de las sensaciones de miedo, asco y peligro frente a arañas, escarabajos, abejas, avispas y mariposas/polillas entre 0 (ninguno) y 9 (extremo).

Quizá la imagen de una araña gigante estaba presente en el subconsciente de los paleontólogos que publicaron una descripción en 1980 de unos restos fósiles del Carbonífero superior (hace 318 a 299 millones de años) hallados en Argentina y los interpretaron como los de una araña, bautizándola con el nombre de Megarachne servinei. Según su descripción, se trataba de una especie de migalomorfo (tarántula) cuyo cuerpo medía casi 34 centímetros de longitud y que podría haber alcanzado el medio metro con las patas extendidas. Sin embargo, fósiles más completos revelaron que no se trataba de una araña gigante, sino de un escorpión marino (euriptérido).

La araña gigante impostora
La araña gigante impostora. Fósil de Megarachne servinei (izquierda) que dio lugar a su interpretación como araña (centro), aunque finalmente se ha considerado como un escorpión marino (derecha).

Referencias

De madre araña a demonio escorpión: Arácnidos en la mitología. Antonio Melic. 2002. ARACNET 10 - Revista Ibérica de Aracnología (Boletín) 5, pp. 112–124.

Spiders are special: fear and disgust evoked by pictures of arthropods. Antje B.M. Gerdes, Gabriele Uhl y Georg W. Alpers. 2009. Evol. Hum. Behav. 30(1), pp. 66-73.

The true identity of the supposed giant fossil spider Megarachne. Paul A. Selden, Jose A. Corronca y Mario A. Hunicken. 2005. Biol. Lett. 1, pp. 44–48.

sábado, 20 de marzo de 2010

Jutsus entomológicos

Hasta el menor de los insectos se defiende si piensa que van a atacarle. (Shino Aburame)

Introducción: Los insectos en la cultura japonesa

Japón es uno de los países en los que la relación entre los insectos y el ser humano es más estrecha como lo demuestran muchos aspectos de su cultura. Sin ir más lejos, el nombre antiguo de Japón es Akitsushima (蜻蛉島), la isla de las libélulas. Al ser un archipiélago alargado, Japón presenta diversas zonas climáticas con multitud de especies de plantas que hace que la diversidad de insectos sea muy elevada. El entomólogo japonés Shōjirō Asahina estima que hay unas 100.000 especies. Por comparación, un informe para el Ministerio de la Presidencia sobre diversidad animal realizado por Miguel Lizana Avia, investigador del Departamento de Biología Animal de la Universidad de Salamanca, y José Luis Viejo, entomólogo de la Universidad Autónoma de Madrid, estima que hay entre 46.000 y 48.000 especies de insectos en la Península Ibérica.

Desde los tiempos más remotos, los japoneses se han sentido fascinados en concreto por tres tipos de insectos: los cantores (cigarras, en verano, y grillos, en otoño), las libélulas y las luciérnagas. Así pues, no es de extrañar que en muchos manga (cómics japoneses) y anime (series de animación) las referencias a insectos sean bastante comunes e incluso se lleguen a usar como un recurso estilístico más: no hay nada mejor para representar el verano japonés que el canto de la cigarra minmin (Oncotympana maculaticollis, minminzemi, en japonés. El nombre en japonés proviene del sonido de su canto, que suena como miiin, miiin) y los amaneceres y atardeceres estivales con el «místico» canto de la cigarra higurashi (Tanna japonensis). Como curiosidad etimológica, la palabra japonesa higurashi también significa «de sol a sol».

El fenómeno Naruto

Naruto es un manga creado por el dibujante japonés Masashi Kishimoto. Empezó a publicarse en 1999 en la revista Weekly Shōnen Jump y su éxito dio pie a una versión animada que sigue bastante fielmente (dejando a un lado los capítulos de relleno) el manga. Resumida en pocas palabras, la historia narra las aventuras de un joven aprendiz de ninja y su sueño de convertirse algún día en el Hokage (jefe) de su villa. A lo largo de su entrenamiento, se enfrentará con innumerables personajes e irá puliendo su técnica con la ayuda de su maestro Jiraiya.

Naruto mirando a las (mus)arañasNaruto mirando a las (mus)arañas.

El planteamiento argumental (personaje con habilidades especiales que quiere ser X y durante su maduración se enfrenta a enemigos cada vez más fuertes) gusta mucho a los japoneses porque es una fábula sobre la perseverancia, el esfuerzo, el valor del sacrificio y el afán de superación —valores muy arraigados en la cultura japonesa— y bebe directamente de las fuentes de Dragon Ball, la obra más emblemática de Akira Toriyama. Y no son pocos los manga que se han inspirado en esta simple pero efectiva premisa: One Piece, Hunter X Hunter y ¡¡Amasando!! Japan son algunos que me vienen a la cabeza. La ventaja de este argumento es que partiendo de una base sencilla, se puede desarrollar la historia todo lo que se quiera (la última palabra la tienen las ventas) creando series kilométricas.

El mismo Kishimoto reconoce abiertamente que «Quería crear una obra maestra del estilo shōnen, como lo fue Dragon Ball... (Y viendo Naruto, ya sabéis qué fue lo que pasó conmigo)» (volumen 15 del manga) y «¡Tengo que conseguir que Naruto sea más entretenido todavía [que Dragon Ball]!» (volumen 24 del manga). Y vaya si lo ha conseguido: Naruto lleva publicándose más de diez años y cuando se ponen a la venta los volúmenes recopilatorios, alcanzan los primeros puestos tanto en Japón como en España. De España no tengo datos concretos, pero según Oricon, una empresa japonesa dedicada a la confección de listas de ventas, el último volumen de Naruto publicado en Japón (el 50) se estima que ha vendido 924.059 copias en dos semanas desde su puesta a la venta, sólo superado por el otro gran clásico del género shōnen (manga juvenil), el manga de piratas One Piece (volumen 57), con 2.004.793 copias.

Naruku y GokutoNaruku y Gokuto. Naruto y Goku, dos personajes de los manga que han marcado una época, reinterpretados por sus respectivos autores para conmemorar el décimo aniversario de la publicación de Naruto en The Premium Collaboration, una recopilación de ilustraciones en las que varios dibujantes japoneses realizan su particular versión de Naruto. A la izquierda, Naruto con el uniforme de combate de la escuela del Duende Tortuga sobre el dragón Shenron de Dragon Ball y a la derecha, un Goku prácticamente irreconocible como ninja de la Hoja sobre Gamabunta, el Jefe Sapo.

La versión animada también ha sido un éxito, aunque en España está pasando con más pena que gloria (en los canales «normales» de distribución), al menos, si se compara con lo que fue en su día Dragon Ball o Campeones, por ejemplo. A esto hay que añadir la censura de las primeras temporadas, que fueron traducidas del inglés y tenían cortes y «remezclas» hechos para que una serie que en Japón va dirigida a un público juvenil en Occidente se colara como una serie destinada al público infantil.

Dejando a un lado la historia y el fanatismo ciego que provoca en algunos aficionados (existe una palabra que los designa: Narutard, mezcla de Naruto y retard, «retraso/retrasado»), una de las cosas que más llama la atención de Naruto son sus referencias entomológicas, que reflejan esa relación tan especial que existe entre los japoneses y los insectos que he esbozado en la introducción, y precisamente sobre ello va esta «narutoentomofrikada divulgativa».

Ciempiés

Un gigantesco quilópodo escolopendromorfo sorprende a Naruto, Sasuke, Sakura y Kabuto durante una misión en el capítulo 61 del manga.

¿Y ese megabicho?«¿Y ese megabicho?» (Naruto dixit.)

Mukade (ciempiés) es también el nombre de uno de los esbirros de Sasori (escorpión), miembro de los Akatsuki.

Sasori escondido en la marioneta Hiruko«No me gusta esperar, ni tampoco hacer esperar.» Sasori escondido en la marioneta Hiruko, cuya forma recuerda a la de un escorpión.

Aunque no se trata de un insecto, los ciempiés también son artrópodos terrestres y la cultura japonesa tiene sentimientos encontrados frente a ellos. Por un lado, los considera beneficiosos porque devoran insectos y otras plagas; pero por otra parte, también los considera como animales peligrosos debido a su veneno. Los ciempiés secos se usaban como amuletos de buena suerte y debido a su fama como animal peligroso y a que jamás se da la vuelta —o se retira—, durante la era Sengoku o Siglo de las guerras (1467-1600), se empleó como elemento decorativo. Dos famosos guerreros japoneses, Shingen Takeda (1521-1573) y Kenshin Uesugi (1530-1578), usaron el ciempiés en sus estandartes.

Shino Aburame

Este ninja pertenece a los Aburame, un clan de la Villa Oculta de la Hoja que controla insectos. En el mismo momento en que nacen, los miembros de esta familia ninja permiten que los insectos aniden en su cuerpo y los utilizan después en los combates como arma secreta. A cambio de su ayuda en el campo de batalla, les ofrecen su propio chakra, un tipo de energía vital que se emplea para realizar técnicas ninja, como alimento en una especie de relación mutualista clásica al estilo de las hormigas del género Pseudomyrmex con las acacias (si sustituimos el chakra de los ninja por los cuerpos beltianos y el néctar extrafloral de las acacias, la función defensiva que cumplen ambos organismos es la misma). Además, se valen de las feromonas que producen las hembras de los insectos para marcar y localizar al enemigo.

MutualismoMutualismo. Shino Aburame (izquierda), un miembro de un clan ninja que emplea «técnicas entomológicas», mantiene con los «insectos parásito» una relación mutualista similar a la de las hormiga Pseudomyrmex ferruginea o Pseudomyrmex spinicola con las acacias (derecha). Imagen de Pseudomyrmex spinicola de Alex Wild.

Por cierto, el apellido del clan (油女) procede de un pez con un nombre científico muy friki: Hexagrammos otakii.

Técnicas (jutsus en la versión animada)

  • Insectos parásito (寄壊蟲, kikaichū)

    Los insectos salen del interior de Shino a través de cortes en la piel y atacan a su víctima en grupos, absorbiendo su chakra. Tomando literalmente el significado de los ideogramas, serían insectos (蟲) destructores/aniquiladores (壊滅) parásitos (寄生) aunque por la función que cumplen (no parasitan a los Aburame, sino que mantienen con ellos una relación en la que ambos salen beneficiados), deberían haberse llamado kyōkaichū (共壊蟲) o «insectos simbiontes», por insectos (蟲) destructores/aniquiladores (壊滅) simbiontes (共生).

    En el caso de Pseudomyrmex, cuando otros insectos o herbívoros intentan alimentarse de las acacias, las hormigas se muestran muy agresivas, atacándolos y ahuyentándolos con mordiscos y aguijonazos; también dañan a otras plantas alrededor de las acacias en un radio entre 10 y 150 centímetros, librándolas de la competencia por la luz y los nutrientes. De hecho, las ramas que tocan las acacias son destruidas, lo que favorece el crecimiento de éstas. A cambio de la protección, las acacias obsequian a las hormigas con el néctar de los nectarios y los nutritivos cuerpos beltianos.

    Kikaichū!Kikaichū! Pseudomyrmex vive en el interior de unas espinas en la base de las hojas de las acacias y salen a través de unos agujeros. Una acacia puede servir de hogar a una colonia de hasta 20.000 hormigas. Imagen de Alex Wild.

  • Técnica de entomomultiplicación (蟲分身の術, mushibunshin no jutsu)

    Se trata de una técnica de multiplicación pero en vez de recurrir a copias, son los propios insectos los que crean un doble (o clon) de la persona. Es una técnica básica de los clanes que controlan insectos, aunque la forma de ejecutarse difiere según la familia (los Kamizuru, por ejemplo, otro clan que controla insectos, emplean cera de abejas en su lugar).

  • Técnica de entomoinvocación (蟲寄せの術, mushiyose no jutsu)

    Como su propio nombre indica, es una técnica que permite atraer y convocar insectos en caso de necesidad. Podemos asumir el chakra de los Aburame también funciona como feromona de agregación o incluye algún tipo de compuesto que realiza esa función.

    Mushiyose no jutsu!Mushiyose no jutsu! La liberación de una feromona de agregación provoca que el zapatero (Pyrrhocoris apterus) se reúna en grupos de varios cientos de individuos en diferentes fases de desarrollo. Imagen de Wolfgang Seifarth para la portada del volumen 25(14) de 2006 de The EMBO Journal.

  • Técnica de la entomobarrera (蟲壁の術, mushikabe no jutsu)

    Los insectos crean un escudo que protege de los ataques a los que están en su interior. Una técnica parecida a la que emplea la abeja gigante (Apis dorsata) cuando se acerca un depredador (avispa).

    Mushikabe no jutsu!Mushikabe no jutsu! Apis dorsata es una especie distribuida por el Sudeste asiático que forma nidos abiertos semicirculares suspendidos en ramas de árboles, rocas o edificios en los que miles de abejas se sitúan unas encima de otras en varias capas en torno a un panal central para crear una colmena viviente. Imagen de Projekt Apis dorsata.

  • Técnica secreta. Entomobola (秘術・蟲玉, hijutsu·mushidama)

    Un enjambre de insectos cubren al adversario y le impiden moverse. Los casos de «entomobola» más espectaculares que podemos ver en la naturaleza son los de las abejas japonesas (A. cerana japonica) y las abejas chipriotas (A. mellifera cypria) cuando se enfrentan a las avispas pero a diferencia de las primeras, donde el incauto avispón muere cocido y asfixiado, y las segundas, donde muere asfixiado, los insectos parásito absorben el chakra de su víctima.

    Hijutsu. Mushidama!Hijutsu. Mushidama! La entomobola que forma Apis cerana japonica para defenderse de las avispas. Imagen de la Wikipedia.

Kuroari

Es una de las marionetas de Kankurō, un ninja de la Villa Oculta de la Arena. Significa hormiga negra.

Kidōmaru

Es un miembro de los Cuatro del Sonido que Orochimaru envía para que le traigan a Sasuke y emplearlo como recipiente para su transmigración. Viene a ser la versión ninja de Spiderman y también emplea «técnicas arácnidas». Tiene tres pares de brazos (!) y como los esbirros de Orochimaru marcados por su sello, atraviesa por varias transformaciones; en la fase 2 se parece bastante más a una araña.

Kidōmaru«El destino de los personajes de relleno es morir los primeros». Un Kidōmaru enfadado en la fase 2 dispuesto a ponerle las cosas difíciles a Neji.

En la mitología japonesa hay dos referencias a arañas. Una es Jorōgumo, una araña monstruosa representación de la mujer fatal. Existen varias tradiciones y leyendas al respecto, pero una del período Edo (1603-1868) la describe como una hermosa mujer que atrae a los hombres hacia una cabaña donde los distrae tocando la biwa y aprovecha el momento en el que están embelesados para inmovilizarlos con su hilo y devorarlos. La otra es Tsuchigumo, una araña monstruosa que se menciona en Heike Monogatari (Cantar de Heike, poema épico del siglo XIV) y Tsuchigumozōshi (El cuento de Tsuchigumo, una pintura en rollo del siglo XIV). En esta última obra se narra cómo el guerrero Minamoto no Yorimitsu (948-1021) se enfrenta y derrota a una araña antropófaga gigante. Se la describe como una entidad sobrenatural que vive en una madriguera bajo tierra y atrapa a sus presas con su hilo. Además, también puede adoptar la apariencia de una hermosa mujer o un monje.

Técnicas

  • Técnica del hechicero (口寄せの術, kuchiyose no jutsu)

    Esta técnica le permite invocar una araña gigante que lanza otras más pequeñas para que inmovilicen al enemigo envolviéndole en un capullo del mismo modo que hacen las arañas de verdad cuando atrapan una presa.

  • Técnica oculta. Tela de araña (忍法・蜘蛛縛り, ninpō·kumoshibari)

    Como cualquier araña, Kidōmaru segrega también su propio hilo de seda, aunque al mezclarlo con su chakra le confiere unas características especiales que lo hacen irrompible. En el caso de las arañas reales, la extraordinaria resistencia y flexibilidad de sus telas se debe a su estructura química. La seda es una proteína compuesta principalmente por los aminoácidos glicina, alanina y serina y es básicamente similar a la seda de los insectos. La seda se fabrica en estado líquido y se polimeriza y endurece al salir del cuerpo, pero no por exposición al aire sino cuando la araña la estira con sus patas traseras. Esto provoca un cambio de conformación en la proteína que da lugar a una fibra de estructura compleja e intrincada que es casi tan fuerte como el nailon y el doble de elástica. Esa elasticidad se consigue gracias a las cadenas de glicinia, que forman una estructura helicoidal (una forma que recuerda a una escalera de caracol) desordenada y laxa que se estira al tirar de ella, y su rigidez y fuerza se debe a las cadenas ordenadas de alanina que forman hojas β antiparalelas (un tipo de estructura en la que los aminoácidos de una proteína se disponen formando una especie de planos el direcciones opuestas) unidas entre sí por puentes de hidrógeno, actuando como «ladrillos» que se distribuyen a lo largo de la proteína. Las propiedades estructurales de los diferentes tipos de seda varían con la composición y alineación de esas cadenas de aminoácidos.

    En palabras del biólogo y divulgador británico Colin Tudge (La variedad de la vida. Crítica, 2001), «una camisa tejida con seda de araña sería a prueba de balas. Pero también sería tan elástica que la bala la estiraría a su paso por el cuerpo —y saber que la camisa no se ha estropeado no sería mucho consuelo».

    Ninpō. Kumoshibari!Ninpō. Kumoshibari! De arriba a abajo y de izquierda a derecha: tela orbicular de los araneidos, tetragnátidos y ulobóridos, tela triangular de Hyptiotes, tela simple de Miagrammopes, tela en embudo de Agelena, hebra con una gota pegajosa de la araña boleadora Mastophora y la «red» de la araña gladiadora Deinopis

  • Técnica oculta. Escupitajo pegajoso (忍法・蜘蛛粘吐, ninpō·kumonento) y Técnica oculta. Flor de telarañas (忍法・蜘蛛巣花, ninpō·kumosōka)

    Se basan en lanzar una tela de araña contra el adversario para inmovilizarle. Unas técnicas similares a la de Spiderman con la diferencia de que las telas las lanza por la boca en vez de por la muñeca y que tiene una contrapartida casi real en los escitódidos, una familia de arañas que —literalmente— escupen una tela pegajosa mezclada con veneno.

    Ninpō. Kumonento!Ninpō. Kumonento! Scytodes thoracica escupiendo su tela venenosa y pegajosa. Imagen de Fritz Geller-Grimm.

  • Técnica oculta. Red de telarañas (忍法・蜘蛛巣域, ninpō·kumosōiki)

    Esta técnica le permite saber a Kidōmaru si se acerca el enemigo gracias a las vibraciones que le transmiten una red de hilos desplegados por los alrededores, un mecanismo similar al que emplean algunas arañas tramperas de la familia Lifístidos.

    Ninpō. Kumosōiki!Ninpō. Kumosōiki! Liphistius malayanus es una especie protegida de lifístido de Malasia que construye una madriguera y la cierra con una trampilla. Es capaz de detectar a las presas gracias a una red radial de hilos de seda que parten de la madriguera. Imagen de Amir Ridhwan.

  • Técnica oculta. Apertura de la telaraña (忍法・蜘蛛巣開, ninpō·kumosōkai)

    Kidōmaru prepara una bola de seda y la lanza a modo de red para atrapar a sus adversarios. Esa técnica tiene su contrapartida real en las arañas gladiadoras del género Deinopis.

    Ninpō. Kumosōkai!Ninpō. Kumosōkai! Deinopis construye su red de seda cribelada, un tipo de seda que no es pegajosa, sino que está formada por fibras enmarañadas que recuerdan al velcro. Imagen de Nimpitja.

Clan Fūma

En uno de los numerosos arcos argumentales que se incluyen en el relleno (unos 84 capítulos de la versión animada que no siguen el argumento del manga y que temporalmente se sitúan entre los tomos 27 y 28 del mismo), Naruto, Sakura y Jiraiya viajan al País del Arrozal en busca de la Villa Oculta del Sonido, la guarida de Orochimaru donde creen que se encuentra Sasuke, y se encuentran con los Fūma, un clan ninja venido a menos y dividido entre los que apoyan a Orochimaru porque creen que su poder les ayudará a restaurar la gloria pasada del clan y los que ven a Orochimaru como una amenaza y que simplemente los está empleando como peones sacrificables para la consecución de sus ambiciones.

Miembros del clan FūmaAquellos maravillosos años. Kagerō (izquierda), Kamikiri (centro) y Jigumo (derecha), tres ninja del clan Fūma que confían en que el poder de Orochimaru volverá a situar al clan en la primera división de la liga ninja.

Kagerō

Es un ninja cuyo nombre significa «efímera» (como el insecto) y hace honor a eso de que la belleza se encuentra en el interior. Bajo la apariencia de un personaje jorobado se oculta una bella mujer. Eso sí, esa técnica de transformación sólo puede emplearla una vez en la vida y como último recurso.

Técnicas
  • Técnica oculta. Fosa de la hormiga león (忍法・アリジコクの術, ninpō·arijigoku no jutsu)

    Se trata de una técnica terrestre que crea un foso en el suelo que arrastra todo lo que encuentra a su alrededor, con Kagerō en el fondo lanzando kunai. Algo parecido a lo que hace una larva de hormiga león, que espera en el fondo de la fosa que ha construido mientra lanza granos de arena para que la infortunada víctima (hormigas, sobre todo) que ha caído en su trampa se deslice hasta el fondo para devorarla.

    Ninpō. Arijigoku no jutsu!Ninpō. Arijigoku no jutsu! Lo que queda de una hormiga después del banquete de luna larva de hormiga león. Imagen de Christian Fischer.

  • Técnica oculta de la efímera (カゲロウ忍法・うたかた, kagerō ninpō·utakata)

    Es una técnica que se emplea como último recurso ya que agota completamente su chakra, ocasionándole la muerte. Una metáfora de la vida de la efímera, que después de pasar varios años en estado de larva, solo vive como adulto varias horas, el tiempo justo para reproducirse y poner huevos. El nombre de la técnica en japonés juega con los conceptos de kagerō (efímera/nombre del personaje) y utakata (fugaz, efímero).

    Kagerō ninpō. Utakata!Kagerō ninpō. Utakata! Ephemera danica tiene una vida larvaria de dos años. Imagen de Luc Viatour.

Kamikiri

El nombre del personaje da pie a tres posibles interpretaciones: 髪切り (cortapelos), 紙切り (cortapapeles) y カミキリムシ (kamikiri-mushi, escarabajo longicornio). Evidentemente, por el arma que lleva, parecida a una tijera, el significado tiene más que ver con cortar que con un escarabajo cerambícido. Pero ahí queda el parecido.

Jigumo

Jigumo viene a ser una secuela del spiderninja Kidōmaru, ya que también emplea técnicas arácnidas. Su nombre hace referencia a la araña Atypus karschi. Esta araña vive en un saco de un centímetro de diámetro y unos diez centímetros de longitud y cuando un insecto lo toca, la araña lo atrapa y se lo lleva dentro para devorarlo. Precisamente, Jigumo lleva simbólicamente en la espalda un saco parecido.

Técnicas
  • Técnica de reverberación (うつせみの術, utsusemi no jutsu)

    Proyecta su voz de forma que no puede identificarse su lugar de procedencia. Utsusemi es el nombre que recibe la carcasa vacía que quedan las larvas de las cigarras cuando mudan a la fase adulta. También se emplea para referirse a las personas que viven en este mundo.

  • Técnica oculta. Viento de arañas (忍法・風蜘蛛, ninpō·kazegumo)

    Emplea arañas para localizar a los adversarios. Éstas se dispersan dejándose llevar por el viento utilizando un hilo de seda a modo de parapente. En el mundo real, las arañas utilizan un mecanismo similar para dispersarse.

    Ninpō. Kazegumo! Dos machos de la araña Erigone listos para marcharse con viento fresco. Imagen del Rothamsted Research.

Gorgojo rastreador (微香虫, bikōchū)

En otro de los arcos argumentales de los capítulos de relleno, Naruto sigue empeñado en encontrar a Sasuke y Shino sugiere que se podría usar un insecto (虫) que es capaz de rastrear trazas de olores (微香). Sin embargo, se trata de una especie que se cree extinguida, con un ciclo de vida muy peculiar: pone los huevos una vez cada pocos años al día siguiente de un día de lluvia. Cuando la larva nace, no tarda mucho en sufrir la metamorfosis y emerger como adulto. Si durante ese instante se le expone a un olor, por muy débil que éste sea, puede rastrearlo hasta llegar a su origen. Y da la casualidad de que es el año y el período de puesta. Así que Naruto, Shino, Kiba y Hinata salen en su búsqueda, ignorando que los miembros del clan Kamizuru tienen el mismo propósito.

Parecidos razonablesParecidos razonables. El gorgojo rastreador de Naruto (izquierda) y un gorgojo real (derecha).

A la hora de diseñar el bikōchū, los dibujantes se inspiraron claramente en un gorgojo, aunque se tomaron algunas libertades. Mientras el insecto real tiene los receptores olfativos en las antenas y la trompa está rematada por las mandíbulas, en el gorgojo rastreador, la trompa recuerda a la de un elefante.

Si hubiera que ponerle un nombre científico, me inclinaría por Rhynchorastrum microolor (rhynchos=hocico, morro, rastrum=rastro, micro=muy pequeño, olor=olor).

Gorgojo elefante (微香虫もどき, bikōchū-modoki)

Bikōchū-modoki significa parecido a bikōchū. En realidad, se trata de una especie similar, aunque mucho más grande y más feroz, que Naruto confunde con el insecto que están buscando. Debido a su tamaño y a los sonidos que emite, resulta tentador llamarlo gorgojo elefante (con permiso, claro está, de Orthorhinus cylindrirostris). Como nombre científico de este gorgojo elefante ficticio, yo me inclinaría por Rhynchorastroideus elephas (oideus=parecido a, elephas=elefante).


Gorgojo elefanteGorgojo elefante. Cuando se le toca la trompa se pone extremadamente furioso e incluso puede llegar a devorar a una persona.

Cucaracha

Un insecto omnipresente, aunque Naruto lo confunde con el gorgojo rastreador. Aunque las cucarachas están más emparentadas con las mantis y las termitas (de hecho, la investigación más reciente considera que las termitas son cucarachas sociales), hay gente que las considera escarabajos. La confusión parece estar bastante arraigada popularmente ya que, por ejemplo, el nombre vulgar de Blatella germanica en catalán es «escarbat de cuina» (escarabajo de cocina). Sin meterme demasiado en cuestiones de claves de identificación, las principales diferencias entre las cucarachas y los escarabajos es que en los segundos, los élitros (par de alas que se ha endurecido) no se solapan y carecen de cercos abdominales.

Cucaracha«No sabía que esos bichos fueran gorgojos rastreadores.» (Naruto dixit.)

Escarabajo rinoceronte

Uno de los insectos más emblemáticos de Japón, el kabutomushi o escarabajo rinoceronte, también tiene un cameo en este arco que podría titularse Naruto en busca del gorgojo rastreador perdido.

Escarabajo rinoceronte«¿¡Cuál es la diferencia!? ¿Es que todos los bichos no son iguales?» ¡Dattebayo! (¡Ya te digo!)

La especie que sostiene en sus manos Naruto, y que confunde con el gorgojo rastreador haciendo gala de sus nulos conocimientos entomológicos, bien pudiera estar inspirada en Trypoxylus dichotoma.

Clan Kamizuru

Los Kamizuru son un clan ninja de la Villa Oculta de la Roca, en el País de la Tierra, que controla insectos. Hace mucho tiempo llegaron a ser tan famosos y renombrados como los Aburame. Pero entraron en decadencia y ahora casi nadie se acuerda de ellos.

El clan KamizuruNinja apicultores. Jibachi (arriba, izquierda), Kurobachi (abajo, izquierda) y Suzumebachi (derecha). En la imagen de la derecha, estado en que se quedaron al conocer la cultura entomológica de Naruto.

En los tiempos del abuelo de Shino, los ninja de la Roca trataron de invadir la Villa Oculta de la Hoja. Como avanzadilla de la incursión iba el clan Kamizuru. Su plan consistía en liberar un enjambre de abejas en la villa para crear confusión y así facilitar las operaciones al grueso del ejército. Sin embargo, los Aburame descubrieron la estrategia y los interceptaron en el Bosque del Oeste. La batalla acabó con la victoria del clan de Shino y ese triunfo logró fortalecer la posición de los Aburame en la Villa Oculta de la Hoja. Como contrapartida, debilitó la influencia de los Kamizuru en la Villa Oculta de la Roca. Ahora, su única baza para la restauración del clan depende de encontrar un rollo secreto con técnicas entomológicas prohibidas que escondió el abuelo de Suzumebachi y para ello necesitan al gorgojo rastreador.

Los Kamizuru controlan abejas y avispas y sus nombres también hacen referencia a estos himenópteros: avispa (Suzumebachi), Vespula flaviceps (Jibachi) y la superfamilia Proctotrupoideos (Kurobachi), una variedad de avispas parasitoides.

Técnicas

  • Técnica del hechicero (口寄せの術, kuchiyose no jutsu)

    Esta técnica permite invocar una abeja reina gigante.

  • Técnica de entomomultiplicación (蟲分身の術, mushibunshin no jutsu)

    Una técnica similar a la de los Aburame, pero usando cera en vez de insectos.

  • Técnica oculta. Miel de abejas (忍法・蜂蜜の術, ninpō·hachimitsu no jutsu)

    Un enjambre de abejas ataca al adversario y lo inmoviliza con un tipo especial de miel con propiedades adhesivas. Aunque no es un himenóptero, la termita australiana Nasutitermes exitiosus emplea una técnica similar. Los soldados se caracterizan por tener una cabeza con forma de porrón con una glándula frontal especialmente desarrollada que produce sustancias químicas pegajosas e irritantes cuando se les molesta. Entre los compuestos químicos que incluyen esta secreción —que también funciona como feromona de alarma— figuran monoterpenos como el α-pineno, el β-pineno y el limoneno, que hacen las veces de sustancias irritantes, y terpenoides como los trinervitenos y los kempanos, responsables de que la secreción sea pegajosa.

    Ninpō. Hachimitsu no jutsu!Ninpō. Hachimitsu no jutsu! Por su forma, los soldados de Nasutitermes exitiosus recuerdan a unidades móviles de artillería que lanzan chorros de una sustancia viscosa y pegajosa a una distancia que puede superar varias veces su longitud y que es muy efectiva frente a hormigas, arañas, ciempiés y otros artrópodos.

  • Técnica de los mil aguijonazos (蜂千本の術, hachisenbon no jutsu)

    Un enjambre de abejas dispara una miríada de alfileres envenenados que neutralizan al enemigo. La versión casi real la podemos encontrar en las «abejas asesinas» (abejas africanizadas).

    En 1956, el entomólgo brasileño Warwick Kerr introdujo abejas reina africanas (A. mellifera scutellata) en Brasil para mejorar la calidad de la abeja europea. Se pensaba que la especie tropical se adaptaría mejor. En 1957, 26 reinas africanas y sus respectivos enjambres se escaparon y se extendieron por todo el continente americano hasta Estados Unidos, hibridándose con la especie europea. La abeja africanizada tiene características de la especie africana, incluida la de que las reinas nacen un día antes que la de las abejas europeas, lo que explica su rápido avance. Más agresivas que las abejas europeas, consituyen una seria amenaza para las poblaciones y el ganado.

    Hachisenbon no jutsu!Hachisenbon no jutsu! Las abejas africanizadas son muy agresivas y atacan rápida y persistentemente, pudiendo perseguir a la víctima e infligirle cientos de picaduras. Imagen de la Wikipedia.

  • Técnica de las bombas de abejas (蜂爆弾の術, hachibakudan no jutsu)

    Un enjambre de abejas-bomba son lanzadas contra el enemigo. La contrapartida real vendrían a ser los escarabajos bombarderos de los géneros Brachinus (Norteamérica) y Stenaptinus y Pheropsophus (África y Sudamérica), que rechazan a sus posibles depredadores bombardeándolos con productos químicos venenosos a altas temperaturas. Las sustancias químicas descargadas por estos escarabajos carábidos son 1,4-benzoquinonas, compuestos bastante irritantes incluso en frío. Esta sustancia no es exclusiva de los escarabajos. Otros artrópodos han desarrollado independientemente la habilidad para producirla y entre ellos se encuentran milpiés, tijeretas, termitas, saltamontes y cucarachas. Lo más impresionante de los escarabajos bombarderos es que no almacenan estas benzoquinonas como tal en glándulas, sino que las producen por una reacción explosiva en el momento de la expulsión. El escarabajo no sufre quemaduras porque las benzoquinonas sólo están presentes durante un instante en su cuerpo.

    Hachibakudan no jutsu!Hachibakudan no jutsu! El escarabajo bombardero es un modelo clásico del estudio de las defensas químicas en insectos. Moviendo el extremo del abdomen, el escarabajo puede lanzar su chorro en cualquier dirección con notable precisión. Imagen de Thomas Eisner y Daniel J. Aneshansley. 1999. Spray aiming in the bombardier beetle: Photographic evidence. Proc. Natl. Acac. Sci. USA 96(17), pp. 9705-9709.

El concepto de hachi en japonés es un poco ambiguo ya que se emplea como denominación general para las abejas y avispas (quizá el término más cercano sería algo así como «abespas») y de hecho, los himenópteros que emplean los Kamizuru tienen algo de abejas (producen cera y miel) y también algo de avispas (su aspecto).

AbespasLas «abespas» de los Kamizuru. Tienen aspecto de avispas, pero se comportan como abejas.

Referencias

Naruto. Manga en castellano editado por Glénat y serie de animación.

秘伝闘の書キャラクターオフィシャルデータBOOK (Hiden Tō no sho. Naruto Character Official Data Book). Shueisha, 2005.

Coevolution of Mutualism Between Ants and Acacias in Central America. Daniel H. Janzen. 1966. Evolution 20(3), pp. 249-275.

Social Waves in Giant Honeybees Repel Hornets. Gerald Kastberger, Evelyn Schmelzer e Ilse Kranner. 2008. PLoS ONE 3(9), e3141.

Heat and carbon dioxide generated by honeybees jointly act to kill hornets. Michio Sugahara y Fumio Sakamoto. 2009. Naturwissenschaften 96 (9), pp. 1133-1136.

Smothered to death: hornets asphyxiated by honeybees. Alexandros Papachristoforou, Agnès Rortais, Georgia Zafeiridou, George Theophilidis, Lionel Garnery, Andreas Thrasyvoulou y Gérard Arnold. 2007. Curr. Biol. 17, pp. R795-R796.

Predatory behavior of spitting spiders (Araneae, Scytodidae) and the evolution of prey wrapping. Cole Gilbert y Linda S. Rayor. 1985. J . Arachnol. 13, pp. 231-241.

Secret Weapons: Defenses of Insects, Spiders, Scorpions, and Other Many-Legged Creatures. Thomas Eisner, Maria Eisner y Melody Siegler. Harvard University Press, 2005.


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martes, 24 de noviembre de 2009

La araña que inventó la rueda

Carparachne aureoflava es una araña de la famila Esparásidos que habita exclusivamente entre las dunas del desierto de Namibia y es uno de los pocos animales, aparte del ser humano, que usa a propósito y de manera habitual una rueda plana como sistema de locomoción. Las ruedas funcionan mejor en terrenos poco accidentados y el desierto es uno de los pocos lugares naturales donde las ruedas pueden girar sin encontrar obstáculos.Una araña que da muchas vueltas

¿Por qué no tienen ruedas los animales?

Para que una rueda sea posible en el mundo natural se requieren al menos dos condiciones. La primera es que el órgano rotador debe estar separado físicamente del cuerpo al que mueve para que pueda girar con libertad, sin tensiones que rompan las conexiones. Pero de esa forma no habría transmisión de impulsos nerviosos ni aporte de nutrientes entre el cuerpo y el órgano rotador (es como si los extremos de las piernas fueran ejes y los pies fueran ruedas. Esto a escala microscópica es posible, como lo demuestra el flagelo de las bacterias, que está unido a un eje movido por un pequeño motor molecular y rota libremente en una cavidad de la pared celular). La segunda es que, si bien las ruedas se mueven bastante bien por superficies duras y lisas como las carreteras, tienen bastantes problemas en terrenos accidentados, blandos o con vegetación. Por supuesto, estas limitaciones estructurales desaparecen si se trata de ruedas sin ejes, como los neumáticos sacados de un coche, que giran impulsadas por la gravedad.

Enroscarse para escapar

Animales como los pangolines, erizos, armadillos, cochinillas de la humedad, miriápodos gloméridos y algunas cucarachas del género Perisphaerus pueden enrollarse formando una bola como mecanismo de protección, pero sus cuerpos esféricos giran sin orientación por lo que no se pueden considerar como ruedas propiamente dichas.

Vía Videosift.com

Serpientes y pescadillas que se muerden la cola para formar un aro permanecen en el dominio del mito, aunque la oruga de la mariposa Pleurotya ruralis y la salamandra Hydromantes platycephalus pueden enroscarse y escapar pendiente abajo dando vueltas. La galera Nannosquilla decemspinosa usa un mecanismo similar pero se vale más de sus músculos que de la gravedad, desplazándose dando volteretas.

Una araña que da muchas vueltas

Devorando el geco Palmatogecko rangeiComo deja entrever su nombre específico, C. aureoflava tiene un bello color amarillo dorado, aunque la gama cromática varía del blanco al bronce. La araña se refugia durante el día en una madriguera excavada en la arena para escapar del abrasador calor del desierto de Namibia y caza insectos en la superficie durante la noche. Este refugio, que la protege de la mayoría de sus depredadores, puede alcanzar hasta medio metro de profundidad gracias a que evita que las paredes colapsen cementando los granos de arena con seda. La entrada la sella con una trampilla también hecha de seda. Dado que prefiere laderas inclinadas para construir su madriguera, en ocasiones ésta se hunde y la araña tiene que construir otra nueva, una tarea que puede llevarle varios días. Las nuevas madrigueras no son muy profundas y es el momento que espera la hembra de una avispa cazadora de arañas para atacar.

Capturada por una avispa cazadora de arañasLa hembra de esta avispa pompílida es la principal depredadora de la araña, a la que da caza con una carrera muy ágil, y una vez ha capturado una, la paraliza con su aguijón y la entierra temporalmente mientras busca un lugar para una madriguera, que excava con sus patas y sus mandíbulas. Una vez terminada, desentierra a la araña y la arrastra al interior de la cámara del nido, pone un huevo sobre ella, cierra la madriguera y se aleja para repetir el proceso. El huevo eclosiona días después y la larva se alimenta de la araña paralizada.

La hembra de la avispa pasa la mayor parte del tiempo buscando en las pendientes de las dunas las madrigueras de las arañas. Cuando detecta una, hace varios agujeros por los alrededores y a veces entra en el nido de alguna solo para conseguir que la araña la expulse. Estos tanteos proporcionan a la avispa información sobre el tamaño de la araña y la posición y profundidad de su madriguera. Extraer a la araña requiere un considerable esfuerzo debido a que la arena, formada por granos no cohesionados, colapsa al excavar y la tarea se vuelve imposible en pendientes con una inclinación de más de 33 grados que, cómo no, son los lugares preferidos por las arañas para construir sus refugios. Para excavar un agujero de 15 centímetros en una pendiente poco inclinada, la avispa debe remover alrededor de 4,5 kilos de arena, el equivalente a 80.000 veces su propio peso.

Postura amenazadoraCuando se siente en peligro, la araña puede adoptar una postura amenazadora. Se pone, por así decirlo, de puntillas, alzando el abdomen (opistosoma) y las patas delanteras. Luego se agacha y eleva otras patas en unos movimientos que recuerdan a una danza. Si esto no disuade a la avispa, puede correr, pero no muy lejos. Aunque llega a desplazarse dos metros en dos segundos, tiene que parar y descansar por algún tiempo. De todos modos, esto resulta una estrategia inútil frente a un enemigo que puede volar y que es capaz de seguir su rastro. Pese a que es el único sistema de huida en una pendiente suave, la araña siempre preferirá rodar. Para ello da una corta carrera antes de curvar sus patas en un semicírculo, voltear su cuerpo de lado y girar como una rueda pendiente abajo para escapar.

Girando pendiente abajoLa araña se vale totalmente de la gravedad y puede alcanzar velocidades entre 0,5 y 1,5 metros por segundo girando a entre 10 y 44 revoluciones por segundo dependiendo de la pendiente y del tamaño de la araña. Extrapolando una media de 20 revoluciones por segundo al caso de las ruedas de un automóvil, sería como si éstas se movieran a 220 kilómetros por hora. En pendientes superiores a los 15 grados, la velocidad aumenta a medida que la araña gira; las más grandes giran más despacio y las hembras cargadas con huevos en su abdomen pierden el equilibrio y vuelcan fácilmente. Rodar tiene sus ventajas frente a la carrera puesto que se va más deprisa y, además, se puede mantener el ritmo durante más tiempo al necesitar menos energía puesto que la gravedad hace todo el trabajo. Por otra parte, la forma de la araña se difumina —a la velocidad a la que se desplaza sólo parece una pelota borrosa— y los rastros que deja son más débiles, lo que hace que sea más difícil de seguir. El inconveniente es que la topografía delimita la dirección y la distancia que puede recorrer. Aun así esta estrategia resulta bastante exitosa: las arañas que ruedan escapan de las avispas mientras que las que no adoptan esta técnica son cazadas.

Vía Absolutely wild visuals

Puede que el ingenioso y especializado método de caza de la avispa fuera la fuerza selectiva que hizo que la araña desarrollara su revolucionario sistema de huida.

Referencias

A unique form of locomotion in a stomatopod—backward somersaulting. Roy L. Caldwell. 1979. Nature 282, pp. 71-73.

Caterpillar kinematics. John Brackenbury. 1997. Nature 390, pp. 453.

A Novel Antipredator Mechanism in Salamanders: Rolling Escape in Hydromantes platycephalus. Mariano García-París y Stephen M. Deban. 1995. J. Herpetol. 29(1), pp. 149-151.

Reinos sin ruedas. Stephen Jay Gould. Dientes de gallina y dedos de caballo. Crítica, 2004.

Spiders Wheel to Escape. Joh R. Henschel. 1990. South Afr. J. Sci. 86, pp. 151–152.

Spider Revolutions. Joh R. Henschel. 1995. Nat. His. 104(3), pp. 36-39.

Feature Creature. Gobabeb Times 1(1), 2005.

Carparachne aureoflava. Fotografías de Michael y Patricia Fogden que han servido para ilustrar la entrada.


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domingo, 18 de octubre de 2009

La araña «vegetariana»

Las arañas saltadoras o saltícidos son una familia de arañas cazadoras capaces de saltar, a menudo de colores atractivos y de las que se conocen unas 5000 especies distribuidas por todo el mundo, especialmente en las regiones tropicales. Si bien tienen los ocho ojos característicos de las arañas, un par frontal (ojos medios anteriores, también llamados ojos principales o directos) está extremadamente desarrollado, lo que les confiere una extraordinaria agudeza visual que les permiten analizar formas y reconocer presas inmóviles a distancias de hasta 28 centímetros. Además, algunas especies como Portia labiata tienen una inteligencia fuera de lo común para tratarse de simples arañas. No es de extrañar, pues, que los saltícidos confíen en su vista a la hora de cazar y por la forma en la que lo hacen podrían ser considerados como los felinos de las arañas. Acechan a sus presas de una manera similar a los gatos: se mueven lentamente, con el cuerpo pegado al suelo, y cuando están a la distancia apropiada, se abalanzan sobre ellas de un salto.

Bagheera kiplingi es una araña saltadora que toma su nombre genérico de la pantera del Libro de la selva y su nombre específico del autor que lo escribió, el novelista y poeta inglés Rudyard Kipling (1865-1936). La araña fue descrita en 1896 por George y Elizabeth Peckham, un matrimonio de zoólogos y educadores estadounidenses que se especializaron en etología (estudio del comportamiento animal), en el estudio de las arañas saltadoras y las avispas y también fueron pioneros en la introducción de la evolución en la enseñanza secundaria. Además de Bagheera, los Peckham bautizaron otros tres géneros de arañas saltadoras con personajes del Libro de la selva: Akela (en honor al lobo que acepta a Mowgli), Messua (la mujer que adopta a Mowgli creyendo que es su hijo desaparecido) y Nagaina (la cobra que aparece en una historia corta). Para rizar el rizo, el matrimonio tienen su propio género de arañas saltícidas (Peckhamia) y al menos 20 especies y subespecies llevan su nombre.Bagheera kiplingi

B. kiplingi constituye la excepción a la regla de que prácticamente todas las 40.000 especies descritas de arañas son depredadoras. Una población de esta araña en México y, en menor medida, Costa Rica se alimenta de acacias (Vachellia (Acacia) collinsii, V. cornigera y V. cookii) mientras tratan de eludir las patrullas de las hormigas del género Pseudomyrmex, feroces defensoras que mantienen con estas plantas una relación mutualista clásica.

Paradigma del mutualismoLas hormigas del género Pseudomyrmex viven en las espinas de la base de las hojas de las acacias, alimentándose del néctar producido por los nectarios (estructuras verdes con forma de manzana en el centro de la imagen) y de los cuerpos beltianos (estructuras anaranjadas en las puntas de las hojuelas o foliolos en el centro y parte inferior derecha de la imagen).

Las acacias tienen un par de espinas grandes en la base de la mayoría de sus hojas compuestas en las que viven y se reproducen las hormigas. En la base del tallo también tienen unas glándulas denominadas nectarios que producen azúcares y en la punta de cada hojuela se encuentran los cuerpos beltianos, unas estructuras ricas en proteínas, azúcares (en el caso de V. collinsii, sacarosa fundamentalmente) y lípidos que no parecen tener otra función más que alimentar a las hormigas. Cuando otros insectos o herbívoros intentan alimentarse de las acacias, las hormigas se muestran muy agresivas, atacándolos y ahuyentándolos con mordiscos y aguijonazos; también dañan a otras plantas alrededor de las acacias en un radio entre 10 y 150 centímetros, librándolas de la competencia por la luz y los nutrientes. De hecho, las ramas que tocan las acacias son destruidas, lo que favorece el crecimiento de éstas. A cambio de la protección, las acacias obsequian a las hormigas con el néctar de los nectarios y los nutritivos cuerpos beltianos.

Éstos últimos también constituyen el alimento casi exclusivo de B. kiplingi, aunque complementa su dieta con el néctar de los nectarios y, en menor medida, con las larvas de Pseudomyrmex y otros invertebrados. La dieta carnívora o herbívora de un animal se puede determinar analizando la composición isotópica del nitrógeno y el carbono en los tejidos de ese animal. Así, una mayor proporción de nitrógeno-15 sobre nitrógeno-14 indica que el animal tiene una dieta carnívora, mientras una menor proporción de carbono-13 sobre carbono-12 indica que el animal se alimenta de plantas, ya que éstas fijan el carbono-12 con preferencia.

Cuando se analizó la composición isotópica de los tejidos de la araña, se descubrió que la relación entre nitrógeno-15 y nitrógeno-14 era un 5% menor que la de otras arañas saltadoras que consumen presas y, además, la proporción entre carbono-13 y carbono-12 era idéntica a la que presentaban los cuerpos beltianos. El resultado es que hasta un 90% de la dieta de la araña se basa en el consumo de los cuerpos beltianos de las acacias.

La araña puede formar poblaciones de varios cientos de individuos en los que el número de hembras dobla al de los machos y el reparto de funciones entre el cuidado de la prole y las labores de vigilancia convierten a B. kiplingi en una especie casi social.

De cazadora a recolectora. Hembra adulta de Bagheera kiplingi cogiendo un cuerpo beltiano de la acacia. Posiblemente el herbivorismo ha contribuido a la socialización de la araña.

Algunas consideraciones sobre el herbivorismo de B. kiplingi

Según los datos isotópicos, el herbivorismo (hablando con propiedad, los animales que se alimentan de vegetales son herbívoros, dejando el término vegetariano para los seres humanos que basan su dieta en el consumo de productos vegetales) de B. kiplingi es incontestable. No hay lugar a dudas de que la araña se alimenta de los cuerpos beltianos de la acacia, si bien una población más que otra según se puede comprobar en la gráfica de más abajo. Sin embargo, este herbivorismo tiene trampa. Si consideramos que los animales herbívoros obtienen su energía fundamentalmente a partir de los hidratos de carbono de las plantas (celulosa y almidón) y los carnívoros, de las proteínas y los lípidos de la carne, B. kiplingi no puede considerarse como un araña herbívora/vegetariana en el sentido estricto de la palabra ya que sus hábitos alimenticios no han cambiado (sigue alimentándose de lípidos y proteínas), aunque estos nutrientes han dejado de ser de origen animal (presas) para pasar a ser de origen vegetal (los cuerpos beltianos), aprovechándose del suministro «gratis» de comida que ofrecen las acacias. Además, dado que los cuerpos beltianos también tienen una proporción importante de hidratos de carbono (hasta el 56,7%), casi podría afirmarse que la araña es omnívora.

La dieta de las dos poblaciones de arañas del estudioLa dieta de de las dos poblaciones de Bagheera kiplingi del estudio. Las arañas mexicanas son «más herbívoras» que las costarricenses.

Los diez aminoácidos esenciales (glicina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, serina, treonina, triptófano y valina) y algunos ácidos grasos poliinsaturados (ácidos oleico, linoleico y linolénico) necesarios para el desarrollo de los insectos están presentes en los cuerpos beltianos.

Referencias

Herbivory in a spider through exploitation of an ant–plant mutualism. Christopher J. Meehan, Eric J. Olson, Matthew W. Reudink, T. Kurt Kyser y Robert L. Curry. 2009. Current Biology 19(19), R892-R893.

Exploitation of the Pseudomyrmex-Acacia mutualism by a predominantly vegetarian jumping spider (Bagheera kiplingi). Christopher J. Meehan, Eric J. Olson y Robert L. Curry. 2008. 93.ª Reunión anual de la Sociedad Ecológica de Estados Unidos (ESA), 3-8 de agosto de 2008.

Coevolution of Mutualism Between Ants and Acacias in Central America. Daniel H. Janzen. 1966. Evolution 20(3), pp. 249-275.

Main nutrient compounds in food bodies of Mexican Acacia ant-plants. Martin Heil, Birgit Baumann, Ralf Krüger y K. Eduard Linsenmair. 2004. Chemoecology 14(1), pp. 45-52.


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