lunes, 20 de abril de 2009

El movimiento browniano

Jan Ingenhousz observó a finales del siglo XVIII cómo las partículas de carbón seguían un movimiento continuo y aleatorio si se depositaban en alcohol. Poco tiempo después, en 1825, el botánico Robert Brown se percataría de que los granos de polen y esporas seguían un comportamiento similiar. Tras observar que con el polvo ocurría algo muy parecido, rechazó su hipótesis de que el polen estaba vivo.

Ya en el siglo XIX la teoría cinética empezaba a tomar una gran relevancia, era capaz de explicar un gran número de fenómenos sin tener evidencias directas de de la existecia de átomos y moléculas. Será entonces cuando Einstein ponga fin a las dudas con su artículo "Investigations on the theory of the brownian movement", en 1905. Aunque la formulación matemática pueda parecer complicada a quien no conozca la física estadística, la idea de fondo es bien sencilla: la agitación térmica de las partículas del líquido hace que éstas se muevan de forma aleatoria, azarosa, ye estas partículas pueden empujar, en conjuntos, a las partículas de polen. Y esto lo muestra a la perfección este vídeo, grabado en el Museo Cosmocaixa de Alcobendas.




Y aquí un vídeo del movimiento real:




Más información:
Curso de Ángel Franco.
Simulación.

3 comentarios:

Myriam dijo...

fijate oye, lo que se le ocurre a la gente. A mi nunca se me hubiera ocurrido comerme la cabeza de esa manera al ver eso....
Pero oye!! una cosa quiero matizar, el polen normalmente si está vivo!!! (que me lo digan a mi)

Eugenio Manuel dijo...

Myriam:

Quizás habría que matizar "vivo". Por vivo no estamos entendiendo aquí células, cigotos, etc., a pesar de que ya sabemos que está vivo. ¡Por supuesto que es vida!

Mario dijo...

¿Y cómo funciona la máquina de cosmocaixa?