lunes, 20 de febrero de 2012

Escribir el libro ideal: pinitos empíricos

Esta entrada trata sobre un tema más relacionado con las ciencias sociales en su vertiente más social: habla sobre un estudio de mercado, en concreto sobre gustos de lectura. Sin embargo he pensado en subirlo aquí porque es trabajo propio que me parece interesante de compartir. En su día ya se publicó en psicoteca...

Hace tiempo hice un estudio sobre gustos de lectura, o mejor dicho sobre qué ingredientes tendría que tener una historia escrita para gustar al lector. Pregunta complicada dada la variedad de gustos existente. El trabajo se centró en la novela.

Lo acabo de rescatar del armario y he pensado hacer un pequeño apunte sobre el tema antes de que el papel se pierda en la profundidad del oscuro mueble.

Antes que nada hay que decir que no es muy serio, tiene muchos fallos. Fue parte de un encargo de clase para una asignatura. Aunque me lo tomé bastante en serio, está lleno de pegas. Para empezar tiene un error del 13 %, preguntas que podrían haberse hecho mejor, una muestra no representativa de la población general (estudiantes universitarios, aunque las conclusiones hacían referencia solamente a dicho colectivo)…

Y diréis, si está tan mal hecho, ¿para qué nos lo pones? Bueno, yo creo que tan mal como para que no sea interesante conocer los resultados tampoco. Os comento un poco acerca del mismo, y así quien quiera puede opinar sobre qué le parecen dichos resultados.

¿Qué es lo que hice?
Primero “secuestré” a un grupo de estudiantes universitarios de su clase, e hice un estudio cualitativo sobre sus gustos de lectura. Usé una entrevista de grupo, que por cierto, todavía tengo grabada. En base a la información que conseguí diseñé unos cuestionarios, y tras hacer un pequeño test y unas modificaciones en los mismos tras la prueba, se los pasé a 60 personas. Por lo tanto el tamaño muestral es de 60.

¿Qué conclusiones salen?
El primer dato hace referencia no tanto a los gustos sino a la longitud del libro, y parece que una gran mayoría de los universitarios encuestados tenía preferencia por una longitud que estuviera entre las 200 y las 300 páginas. En concreto la mitad de la gente escogía esta opción frente a otras de mayor o menor longitud.

En cuanto a gustos, parece ser que un ingrediente especialmente valorado es la intriga bien conseguida. Es valorado el libro sobre temas intrigantes y misteriosos que susciten especialmente la curiosidad del lector.

Haciendo referencia a los protagonistas de una historia, parece ser que hay una tendencia a querer que dicho protagonista sea una persona con similitud en ciertos aspectos al lector, con la que uno o una se pueda identificar.

En cuanto al lugar físico en que discurre la historia, parece ser que hay una abrumadora preferencia por la variedad de lugares (87 %). Es decir, que nada de que la historia tenga como escenario un único lugar, sino mucho mejor cierto movimiento del protagonista por varios escenarios distintos.

El lugar además se pide que sea un lugar real. Es decir que los lectores prefieren una novela que supuestamente ocurre en por ejemplo Londres, que en el lugar “imaginario X”. Hay también una preferencia por los espacios urbanos frente a otros, como espacios naturales (90%). En cambio unos prefieren pueblos y otros más ciudades.

En el relato, se valora por lo visto también bastante la aparición de momentos en los que a los protagonistas les ocurren cosas importantes y manifiestan sentimientos intensos.

Al analizar las tablas de contingencia se aprecia que hay una cierta relación entre elegir el misterio como ingrediente fundamental y querer que el relato transcurra en diferentes lugares y en que sean lugares reales (no imaginarios).

Conclusión
Parece ser que una orientación acertada podría consistir en escribir una historia de misterio, bien redactada para intrigar al lector, ubicada en varios emplazamientos reales, con gran presencia de cascos urbanos.

Además conviene que el protagonista sea alguien con quien uno se pueda identificar, y que existan momentos en los que el protagonista manifieste emociones intensas ante los acontecimientos. La extensión idónea entre 200 y 300 páginas.

Espero que os parezca interesante, mi trabajo me costó.

¿Qué os parecen las conclusiones? ¿Estáis de acuerdo? Y si no es así…habladme de vuestros gustos…

Estoy harto del mango de mi sartén…
¿Por qué el agua gira siempre en el mismo sentido?