jueves, 20 de marzo de 2008

¿Por qué el alcohol produce visión doble?

Volvamos a hablar de ojos. En el el penúltimo artículo (denso, todo hay que decirlo) dí unas primeras nociones para entender en qué consiste el estrabismo. Vamos a aplicar lo explicado en un caso bastante conocido en la culturilla popular. Cuando uno se pasa bebiendo alcohol, puede pasar que a uno se le desdoble la imagen, que vea doble.


Realmente es un síntoma poco habitual, desde luego no está dentro de la lista de efectos principales: incoordinación, lentitud de movimiento y pensamiento, desinhibición, dificultad en la articulación de palabras, náuseas y vómitos, letargia, etc.
Quizás sea algo que hayamos leído en comics o relatos, pero que no hayamos experimentado nosotros en los momentos de exceso etílico. Y puede que hayamos llegado a la conclusión de que es un mito sin fundamento. Pero tiene fundamento, y de hecho ocurre, pero lo veremos principalmente en las personas más predispuestas.

Repasando conceptos
La entrada de hoy va a ser corta, porque la teoría ya está explicada. Voy a recoger resumidamente la información que necesitamos del artículo sobre el estrabismo para entender lo de hoy. Decíamos que aunque tengamos dos ojos que llevan dos imágenes al cerebro, nosotros sólo “vemos” una. Eso se consigue gracias a que nuestro sistema nervioso fusiona ambas imágenes, las hace corresponder punto a punto. Una de las cosas que necesitamos es que las imágenes sean prácticamente iguales, y eso eso a su vez sólo es posible si ambos ojos están orientados hacia el mismo sitio. Por tanto, hay una serie de sistemas que mantienen alineados los ojos en todo momento. Si por cualquier causa los ojos están desalineados, hablamos de estrabismo. Un estrabismo que ocurre desde la infancia, o en un sujeto que por cualquier circunstancia no tiene buena visión binocular (es decir, su cerebro no realiza habitualmente esa fusión de imágenes) no se producen muchas consecuencias en el sistema visual durante el tiempo que hay estrabismo. Pero en un sujeto con buena función binocular (que es lo más habitual), ese desalineamiento de los ojos produce visión doble (diplopia).
Hablábamos de que hay diferentes mecanismos para mantener los ojos alineados. Algunos son bastante automáticos, potentes pero que no terminan de afinar. Cuando un ojo se mueve hacia un lado, automáticamente el otro realiza un movimiento más o menos igual y simultáneo. No requiere de mucho esfuerzo del sistema nervioso.


Pero hay otro mecanismo que termina de afinar el movimiento y no es tan automático, digamos. Lo denominábamos movimientos de fusión y necesita de la información visual de ambas imágenes; si comienza a aparecer visión doble (porque los ojos se comienzan a alinear) realiza un pequeño ajuste para volver a fusionar ambas imágenes. Aquí sí que necesitamos más recursos del sistema nervioso: hay que interpretar ambas imágenes, relacionar los objetos para ver en qué se sentido se están desalineando los ojos para elaborar el movimiento ocular. Y estos pequeños movimientos de corrección suceden varias veces por segundo.

La intoxicación etílica
El alcohol es un depresor inespecífico del sistema nervioso central. Eso quiere decir que interrumpe la actividad normal de las neuronas. Algunos diréis que no puede ser así, que el alcohol produce euforia, que uno pierde la vergüenza, gana iniciativa y permite hacer cosas que no haría sobrio. Esto ocurre porque no todas las neuronas se afectan a la vez, algunas hay más sensibles que otras. A grandes dosis, el alcohol vuelve a uno lento y estuporoso hasta caer en coma, pero a pequñas dosis afecta primero a unas neuronas, dejando relativamente indemnes a otras. Y precisamente de las más sensibles son las que pertenecen a unos circuitos del control de nuestra conducta, aquellas que controlan cierto comportamiento. La timidez y moderación se pueden superar de esta forma artificial, mediante alcohol.

Pero nos desviamos del tema. El alcohol también puede terminar afectando a los sistemas de control que realizan el ajuste final del movimiento ocular. Los ojos se mueven más o menos paralelos porque los circuitos motores independientes de la información visual siguen funcionando casi hasta que caemos en coma, por lo que no se produce un gran estrabismo. Falla el ajuste final, en el que necesitamos un buen proceso de la información visual para terminar de alinear los ojos. Así, pequeños estrabismos latentes que tenemos todo el mundo (como explicábamos en el artículo anterior, se llaman forias) se hacen manifiestos ya que nuestro cerebro es incapaz de compensarlas.

¿Por qué la visión doble es horizontal?

Profundicemos más en el tema. Este desajuste de los ojos no significa que cada ojo se vaya para un lado, sin ningún orden. La visión doble que podemos experimentar durante la intoxicación etílica (y en general, por cualquier causa que nos impida realizar movimientos de fusión) casi siempre es horizontal. Los ojos se desalinean en el eje horizontal, pero no en el vertical. Por eso, la visión doble significa ver la imagen desdoblada en ese plano, vemos dos objetos pero uno al lado del otro, no uno encima del otro.


¿Por qué?. El cerebro controla por separado el alineamiento horizontal del vertical. El vertical es más rígido y mejor controlado por los mecanismos automáticos que no necesitan movimientos de fusión. El alineamiento vertical siempre es el mismo miremos a objetos lejanos o cercanos. Los ojos siempre tienen que estar a la misma altura, nunca necesitamos tener un ojo por encima de otro.
Sin embargo, el alineamiento horizontal tiene que ser más flexible. Cuando miramos a un objeto cercano, los ojos tienen que mirar más hacia adentro, tienen que hacerse más convergentes los ejes visuales (convergencia). Y al mirar más lejos, los ejes visuales necesitan separarse, volverse más paralelos (divergencia). Todo el rato estamos cambiando la distancia de enfoque, por lo que constantemente variamos la relación horizontal de los ojos. Tanta maniobra continua de convergencia y divergencia no se puede hacer sólo con los mecanismos exclusivamente motores, necesitamos los movimientos de fusión (los que necesitan de la interpretación de las imágenes). Por tanto, los movimientos horizontales motores no son tan rígidos y exactos como los verticales. Los verticales sirven para cualquier distancia, los horizontales tenemos que ajustarlos para cada distancia que queramos enfocar.

Dicho de otro modo, casi todo el mundo tiene forias horizontales. Las forias verticales son raras, y significan alguna alteración del sistema motor. De esta forma, si nos quedamos sin movimientos de fusión, perdemos el ajuste horizontal, y la visión doble es también horizontal.


Este artículo ha sido escrito por Ocularis aquí, y ha sido reproducido con el permiso del autor.

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2 comentarios:

DarkSapiens dijo...

Artículos de Ocularis ya, qué nivel :D

Héctor dijo...

Sí, lo cierto es que no hay muchos blogs en Hispeciencia que traten específicamente el tema de los ojos. este blog, además tiene buenos artículos. Está bastante bien.
Saludos darksapiens ;)