lunes, 5 de diciembre de 2011

La agorafobia no es "miedo a los espacios abiertos"

Entrada ya publicada en Psicoteca

Supongo que habréis oído hablar de la agorafobia. Coloquialmente se define como fobia a los “espacios abiertos” y se suele proponer como lo contrario a la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados).

A pesar de que mucha gente cree que esta definición es correcta, no es así. La agorafobia es realmente una fobia a aquellos espacios de los que resulta muy difícil escapar o recibir ayuda si uno tiene problemas con especial relación con los ataques de pánico. Es decir que a lo que tiene miedo normalmente alguien con agorafobia es a estar en una situación en la que si le da un ataque de pánico no pueda recibir ayuda. Esto puede ser un espacio abierto lleno de gente a más no poder y con música a tope. Ahí si le pasa algo será difícil escucharle, y con tanta gente también será complicado suministrar ayuda.

Pero un sitio en el que resulta complicado conseguir ayuda es también la propia casa cuando se está solo (el cual es un espacio cerrado). De hecho según la investigación se producen más situaciones de fobia en espacios cerrados que abiertos en la agorafobia.

No hace falta mucho para leer sobre el tema, en la Wikipedia lo pone muy bien, y sin embargo sigue la idea simplista de que la agorafobia es igual a “miedo a los espacios abiertos”. Es cierto que se asocia a espacios abiertos con aglomeraciones, pero en realidad muchos de los espacios son cerrados, según algunos datos más que los abiertos.